Protege contra el cáncer, fortalece el corazón, previene el estreñimiento, suaviza la piel… No hay alimento más sano, versátil y mediterráneo que el aceite de oliva. El aceite de oliva es una extraordinaria fuente de ácidos grasos monoinsaturados, en particular de ácido oleico, que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares ya que aumenta los niveles en sangre del HDL...
Acelga
Su presencia en las dietas de adelgazamiento la ha dado una inmerecida fama de verdura insípida, aunque realmente alberga en su interior un tesoro de sabor y nutrientes. Es tal la cantidad de vitaminas y minerales que contiene la acelga que todos los estudios la consideran un alimento imprescindible en cualquier dieta saludable.
Aguacate
Tanto si tienes problemas del corazón como si tu pretensión general es cuidarte, el aguacate no debe faltar en tus menús semanales. Esta fruta no solo está exenta de grasa saturada y colesterol sino que además aporta abundante grasa cardiosaludable, principalmente ácido oleico, en el mismo porcentaje que el aceite de oliva
Ajo
Está considerado como uno de los medicamentos más poderosos de la naturaleza, ya que, entre otras virtudes, refuerza el sistema inmunológico gracias a su contenido en antioxidantes, que le permiten proteger al organismo contra todo tipo de ataques bacterianos y virales. Además, actúa contra los parásitos intestinales, puesto que tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas y antivirales.
Albaricoque
Si quieres reforzar tus defensas, cuidar tu piel y mantener una vista de lince, no dejes de tomarlo.
Parece imposible que en un alimento tan pequeño se concentren tal cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes indispensables para la salud. Por encima de todos destaca el betacaroteno o provitamina A, seguida de la vitamina C.