Aquí encontrarán lo mejor de la cocina vegetariana, como una deliciosa fondue, un cremoso y colorido gratinado dauphine o ensaladas crujientes, junto con ideas frescas para preparar terrinas y rollos de verduras, delicados creps y suaves pasteles. Aunque los postres no necesiten calificarse de “vegetarianos”, no concibo la cocina sin ellos, de modo que podrán encontrase recetas que van desde los brownies de chocolate al sorbete de pétalos de rosa.
Tanto si es completamente vegetariano como semi-vegetariano o si, simplemente, quiere preparar suculentos platos para sus amigos vegetarianos y su familia, espero que encuentre interesante estas recetas y disfrute de los resultados.
Pastel de frutas glaseada
Utilizar cualquier fruta, pero asegurarse de que esté totalmente maduras. De esta receta sale un pastel grande o 4 individuales. Para 4 reciones.
Verduras fritas al estilo tailandés
En Oriente, la manera tradicional de cocinar las verduras frescas es cortándolas en tiras finas para después freirías rápidamente a fuego vivo, en aceite muy caliente. Cocinar las verduras de una manera rápida hace que mantengan sus sabores individuales y una textura firme, además de ser un método muy saludable.
Verduras a la griega
"El estilo griego'' se refiere a las verduras cocinadas en aceite de oliva con un toque de especias. El plato se puede realizar con
antelación y servir frío, por lo que resulta ideal para una comida al aire libre. Para 4 raciones como primer plato, y para 2 como plato único.
Anacardos Korma
Cremoso y ligeramente especiado, este plato resulta delicioso si se sirve con arroz hervido). Como muchos platos guisados y sabrosos, resulta mejor si se prepara con antelación, ya que los sabores se mezclan y realzan; también resulta bien recalentado. Para 4 raciones.
Fritos con gomasio
El gomasio es una mezcla de semillas de sésamo y sal que se asa y se muele hasta formar un polvo picante, el cual sirve para condimentar los fritos. Se puede elaborar en casa y guardar en un recipiente hermético durante una semana. Como siempre, se pueden variar las verduras utilizadas para los fritos, según los gustos y la temporada. Para 4 raciones.
Tempura de verduras
Este plato de verduras crujientes ligeramente rebozadas, de inspiración japonesa, supone una comida exquisita. Se pueden utilizar diferentes verduras, que se cortan en trozos pequeños para que se hagan rápidamente, o bien se pueden sancochar previamente, que es la mejor manera de preparar coliflor y brécol, por ejemplo. Servir la tempura en cuanto esté hecho, con la crema para guarnición al lado. Como plato único se sirve con arroz hervido.
Rigatoni con tomates, berenjenas y pimientos rojos
Esta salsa combina muy bien con pasta tubular, como por ejemplo rigatoni, o con pasta larga, como spaghetti. Si se cuece
lentamente convirtiéndose en una salsa muy sabrosa que resulta deliciosa si se acompaña de una emulada verde y un vaso de vino tinto. Para 4 raciones.
Paté en costra de anacardos
Un jugoso paté de anacardos y tomate con una cobertura de hojaldre ligero supone un excelente plato principal. Su preparación requiere dos etapas: hay que bornear el paté y dejarlo enfriar, después hay que envolverlo en la masa y meterlo en el horno otra vez. Para 4 raciones.
Pisto
Es un plato tradicional de la cocina española que consiste en una fritada de diversas verduras de composición variable, posiblemente aquellas más accesibles durante la temporada en una huerta. En su origen, el plato posiblemente fuera cocinado por los campesinos de La Mancha al aire libre con los productos de una huerta que estaban más accesibles. Se suele servir frío o caliente, según la costumbre, generalmente acompañado de huevos fritos o por algún embutido.
Sopa de ajo a la Castellana
Se trata de una sopa de origen humilde, estando como todo plato popular sometido a múltiples variantes, según la economía de la familia y los gustos del cocinero. En algunas comarcas del centro (Castilla y León y Madrid) y del norte de España es actualmente un plato asociado a la cocina de la Semana Santa. Ha sido un almuerzo muy frecuente en la antigüedad en muchos sitios de España y en Zamora suele tomarse como desayuno tras las procesiones nocturnas.